ADICTOS A LA VIOLENCIA... LAS PERSONAS QUE BUSCAN VIVIRLA

Imagen de la película "Naranja Mecánica"
Tal vez este título les parezca un poco extraño, pues bien se ha encontrado que en la actualidad estamos invadidos por todo tipo de violencia, desde el hogar, la calle, escuela, trabajo, medios de comunicación y esto nos a trastocado, que hasta se ha convertido en un problema social mayor.
Ya en muchos casos no es un método de supervivencia biológica sino a un comportamiento adictivo que las personas que se han visto inmersas tan constantemente que les produce cierto placer.


La violencia se convierte en un acto obsesivo y repetitivo que permite encontrar recompensas a este comportamiento. Algunas personas que son violentas, se debe a que se encuentran en estados alterados de conciencia o por problemas neurofisiológicos; esto libera sustancias como cortisona, lactosa y dopamina; estas hormonas producen en el cuerpo reacciones desde la dilatación de la pupila, el que el metabolismo que se eleve, al igual que la hipertensión y taquicardia, un mayor índice de azúcar en la sangre y anticoagulantes, que combinado con la adrenalina producen estados alterados y la sensación de placentera que se vuelve adictiva en la persona.
Así cuando este tipo de personas presentan esta sintomatología no solo ellas son afectadas sino las personas con las que convive, esta conducta violenta genera más violencia porque es una reacción en cadena, va desde el generador de violencia supongamos el padre que se desquita con la madre, esta a su vez se desquita con los hijos y los hijos entre ellos y si tienen mascotas hacia las mascotas.


También se ha detectado que la persona que presenta grados de excitación violenta puede disminuirla al grado de presentar depresiones, esta reacción física es muy similar a las adicciones a las drogas.
La adicción a la violencia esta vinculada al consumo de drogas y alcohol, estos desinhibidores permiten al sujeto manifestar su agresividad, pierde la capacidad de tomar decisiones correctas y realizar actos violentos sin medida. 

Por otro lado, la violencia mediática ha influido mucho a esta tendencia en nuestra sociedad, mucha de la información que se esta manejando produce una mala conciencia al público, se ha detectado que el espectador que ha estado en constante exposición a la violencia por parte de los medios, se vuelven insensibles al dolor y a la muerte, lo ven superficialmente. Pero existe una situación que se ha ampliado e intensificado, la adicción por continuar viendo estas imágenes que cada vez son más y más violentas, ya no se respetan horarios, ni edades, ni condiciones sociales, y desde muy pequeños los espectadores son expuestos a diferentes tipos de violencia, la cual cada vez es mas cruda, directa y despiadada.

En el caso de personas expuestas a la violencia desde pequeños, se ha determinado que se malforma el criterio y la percepción de lo correcto y lo incorrecto, esta percepción anómica se presenta ante falta de normas sociales, a su vez la escala de valores es totalmente diferente. Esto se trata de una personalidad sociopática que deriva en trastornos de la personalidad que al sujeto violento le permite justificar su conducta agresiva, siendo satisfactoria en algunos puntos placentera, en el cual obtiene un beneficio propio y no le genera culpas.


Muchas personas están tan acostumbradas a vivir con violencia que lo ven con gran naturalidad, creen que es normal y no encuentran otro medio para cambiarlo.
Las victimas en algunos casos son parte de este círculo vicioso, en algunas situaciones se vuelven adictas a vivirla, a ser victimas por siempre, aunque se lea ilógico existen ganancias secundarias al respecto, muchas de estas victimas al ser sometidas, golpeadas y amedrentadas, suelen sentir que de alguna manera son parte de algo, dependiendo en que situación sea el estado de violencia. Normalmente se denota en las relaciones de pareja, se vuelven dependientes a la pareja y parte de la ganancia secundaria es ser la eterna victima que esta sometida ante los demás.
¡Ojo! No en todas las situaciones, ni todas las personas desean vivir en violencia, son casos que se presentan de manera particular. Socialmente las victimas siempre se verán como los desafortunados, a quienes se debe ayudar, pero no todas las victimas desean esa ayuda, no es que se den cuenta de su adicción al vivir la violencia, sino es parte de la costumbre a la que han sido sometidas, les produce temor salir de ese círculo vicioso y el echo de que deba salir produce incertidumbre y miedo.

PREVENCIÓN
La prevención es un conjunto de acciones desde la información, orientación y educación principalmente, destinados a impedir el contacto del sujeto y la conducta violenta.
Existen cuatro factores para la prevención:
  1. Explicar y poner énfasis ante la represión, argumentos éticos y el temor.
  2. Priorizar la información de los efectos negativos de la violencia.
  3. El factor que se centra en la educación integral, fortaleciendo habilidades sociales, personales y familiares, promoviendo estilos de vida sana y de ocupación creativa y positiva.
  4. El factor para la movilización social dando recursos donde se den soportes estratégicos ante probables brotes de violencia.
Es un echo que es mejor prevenir que rehabilitar, porque al prevenir podemos evitar situaciones de riesgo a la población en general.
La violencia genera violencia, si nos preparamos constantemente para evitarla podremos vivir en una sociedad con estructura y reglas que nos permitan convivir de manera plena.





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